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Signos ignorados del lipedema: dolor y hematomas que no deberías pasar por alto

El lipedema es una enfermedad crónica infradiagnosticada que afecta principalmente a mujeres y se caracteriza por la acumulación anormal de grasa en piernas y/o brazos. Aunque cada vez hay mayor visibilidad sobre esta condición, aún existen signos clínicos tempranos que suelen pasarse por alto o ser confundidos con problemas menores, retrasando el diagnóstico durante años.

Este artículo busca arrojar luz sobre esos síntomas ignorados que podrían ser la primera señal de alerta. Está basado, entre otras fuentes, en el reportaje publicado por The Olive Press: «Pain and bruising: the overlooked signs of lipedema».

¿Por qué se ignoran los primeros signos del lipedema?

Muchas pacientes viven durante años con molestias que no saben cómo explicar. Y cuando consultan a un profesional de salud, con frecuencia reciben respuestas como:

“Estás así por tu constitución”, “Es normal tener piernas más gruesas”, o “Simplemente tienes que bajar de peso”.

Este tipo de frases invisibiliza los síntomas reales del lipedema, alimentando la frustración y el sentimiento de no ser escuchadas. El desconocimiento médico y social sobre esta enfermedad hace que incluso se normalicen signos claros de alerta.

1. Dolor persistente e inexplicable en piernas o brazos

Uno de los primeros y más característicos síntomas del lipedema es el dolor en las zonas con acumulación grasa, incluso sin haber recibido ningún golpe. Este dolor puede ser:

  • Espontáneo o al tacto
  • Empeorar al final del día o con el calor
  • Localizado en muslos, pantorrillas, brazos
  • Acompañado de sensación de ardor o presión

A menudo las pacientes no lo mencionan en consulta porque piensan que «es normal» tener piernas cansadas o dolorosas tras caminar. Pero no lo es. Este dolor es un indicador claro de que el tejido adiposo está inflamado o dañado.

2. Aparición frecuente de hematomas sin causa aparente

La fragilidad vascular es un rasgo común en personas con lipedema. Esto significa que pequeños golpes, roces o incluso sin motivo aparente, pueden generar hematomas morados en las piernas o brazos.

No se trata de una alteración hematológica, sino de la propia estructura del tejido subcutáneo afectado por la enfermedad.

Ignorar estos moratones frecuentes puede hacer que se pierda una oportunidad clave para detectar el lipedema en sus fases iniciales.

3. Desproporción entre el tronco superior y las extremidades

Otra señal habitual es la asimetría corporal: el tronco (abdomen, cintura, busto) tiene un volumen normal, mientras que las piernas (y a veces brazos) están desproporcionadamente más grandes.

Esta acumulación es bilateral y simétrica, es decir, afecta por igual a ambas extremidades, y no suele incluir manos ni pies. Este patrón es muy característico del lipedema y ayuda a diferenciarlo de otras condiciones como la obesidad o el linfedema.

4. Falta de respuesta a dieta y ejercicio

Uno de los aspectos más frustrantes para muchas mujeres con lipedema es que, incluso con cambios importantes en la alimentación y rutinas de actividad física, la grasa en piernas y brazos no desaparece.

Esto ocurre porque no se trata de una grasa metabólica, sino de un tejido enfermo con alteraciones inflamatorias y hormonales. Esta resistencia al ejercicio puede llevar a culparse a sí mismas o a recibir juicios externos erróneos.

5. Síntomas adicionales poco conocidos

Otros signos que suelen acompañar al lipedema y que también pasan desapercibidos son:

  • Piel fría al tacto en las zonas afectadas
  • Sensación de pesadez constante, especialmente al estar de pie mucho tiempo
  • Síndrome de rodilla escondida, donde la grasa rodea por completo la articulación
  • Signo del “cuff” o banda: la acumulación grasa termina bruscamente en el tobillo o la muñeca, dejando una marca visible
  • Hiperlaxitud articular: articulaciones demasiado móviles o con tendencia a lesiones

¿Por qué es fundamental detectar estos signos a tiempo?

Un diagnóstico precoz del lipedema permite iniciar estrategias conservadoras que pueden:

  • Reducir el dolor y la inflamación
  • Evitar que la enfermedad progrese a estadios más graves
  • Mejorar la movilidad y calidad de vida
  • Prevenir la aparición de linfedema secundario

Además, un abordaje temprano ayuda a evitar el impacto emocional que supone vivir durante años con una enfermedad sin nombre ni tratamiento.

¿Qué hacer si sospechas que puedes tener lipedema?

Si reconoces varios de estos signos en ti o en alguien cercano, te recomendamos:

  1. Acudir a una valoración con un profesional especializado en lipedema.
  2. Documentar tus síntomas: fotos, momentos del día en que empeoran, relación con el ciclo hormonal.
  3. Evitar culpabilizarte o seguir dietas extremas que no resuelven el problema.
  4. Informarte a través de fuentes confiables y comunidades de pacientes.

En FisioClinics, realizamos valoraciones integrales para identificar signos tempranos de lipedema y establecer un plan de acción adaptado a cada caso.

Tratamientos disponibles para aliviar los primeros síntomas

Aunque el lipedema no tiene cura, existen tratamientos que ayudan a mejorar los síntomas desde las primeras fases:

  • Drenaje linfático manual para reducir la inflamación y el dolor
  • Terapia de compresión personalizada (medias o vendajes)
  • Ejercicio físico adaptado, como aquagym, caminatas o yoga
  • Nutrición antiinflamatoria, evitando gluten, lactosa, ultraprocesados y azúcares
  • Apoyo emocional y educación sobre la enfermedad

Conclusión

Detectar los signos ignorados del lipedema puede ser el primer paso para transformar la vida de una persona. Dolor, hematomas, desproporción corporal y resistencia a la dieta no son detalles menores: pueden ser los síntomas de una enfermedad real y tratable.

La información es poder. Si sospechas que puedes tener lipedema, no dudes en dar el paso y buscar un abordaje profesional. En FisioClinics te ayudamos a identificar tu situación y a encontrar el camino terapéutico adecuado.

No normalices el dolor. No ignores los signos. Tu salud merece ser atendida con conocimiento, empatía y experiencia.

Enero 29, 2026

Enero 29, 2026

Albi