Descubrimiento clave en el tratamiento del lipedema abre nuevas posibilidades para las pacientes
El lipedema es una enfermedad crónica, dolorosa y progresiva que ha sido ignorada por décadas dentro del ámbito sanitario. Aunque fue reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2018, aún muchas mujeres continúan siendo mal diagnosticadas o incluso culpabilizadas por su condición corporal. Sin embargo, recientes avances médicos están empezando a cambiar esta realidad.
Una noticia publicada por la plataforma InfoLympho ha revelado un importante avance terapéutico en el campo del lipedema. Investigadores de renombre internacional han identificado una diana molecular específica que podría convertirse en la clave para desarrollar tratamientos farmacológicos dirigidos al origen del problema y no solo a sus síntomas visibles.
¿Qué implica este hallazgo?
Hasta ahora, el abordaje del lipedema se ha basado en el control de síntomas: compresión, drenaje, ejercicio adaptado y, en casos más avanzados, cirugía. No obstante, este nuevo descubrimiento pone el foco en la causa bioquímica del desarrollo de la grasa lipedematosa.
Los investigadores han detectado una alteración específica en los receptores de ciertas proteínas inflamatorias del tejido graso subcutáneo, lo cual podría explicar por qué estas células se reproducen de forma anormal y generan un acúmulo graso patológico, resistente a las dietas y al ejercicio.
El hallazgo abre la puerta a la formulación de tratamientos farmacológicos dirigidos, que podrían actuar directamente sobre estos mecanismos celulares y, por tanto, frenar o incluso revertir el avance de la enfermedad.
¿Qué es el lipedema y cómo se manifiesta?
El lipedema afecta, casi exclusivamente, a mujeres. Se caracteriza por una acumulación dolorosa y simétrica de grasa en piernas, muslos, glúteos y, en algunos casos, brazos, generando una desproporción muy evidente con el tronco superior. A menudo se presenta junto a:
- Dolor persistente incluso al tacto.
- Pesadez en las piernas.
- Fragilidad capilar, hematomas frecuentes.
- Piel fría, nódulos grasos y edemas leves.
- Sentimientos de frustración, ansiedad o baja autoestima.
A pesar de estas señales, muchas pacientes siguen escuchando frases como “es sobrepeso” o “necesitas moverte más”, lo que añade una fuerte carga psicológica al problema médico.
Tratamiento actual: control, no curación
Hasta que estos tratamientos de nueva generación estén disponibles, el manejo del lipedema sigue centrado en aliviar los síntomas y frenar su progresión. Las estrategias terapéuticas actuales incluyen:
Tratamiento conservador
- Drenaje linfático manual (método Vodder, Godoy, entre otros).
- Medias de compresión específicas de tejido plano.
- Ejercicio físico de bajo impacto, como natación, caminatas, yoga o bicicleta estática.
- Alimentación antiinflamatoria, eliminando gluten, lactosa, azúcares simples y grasas trans.
- Cuidado emocional con acompañamiento psicológico, clave en fases avanzadas.
Tratamiento quirúrgico
Cuando el lipedema se encuentra en un estado avanzado, puede ser necesaria una liposucción especializada. La técnica WAL (Water Assisted Liposuction) se ha consolidado como la opción más segura y eficaz para extraer la grasa afectada con el mínimo daño posible al sistema linfático.
La importancia de un diagnóstico precoz
Uno de los grandes retos que enfrentan las mujeres con lipedema es el tiempo que transcurre hasta obtener un diagnóstico correcto. En muchos casos pasan años hasta que se les toma en serio, lo que permite que la enfermedad avance y aparezcan complicaciones como el lipolinfedema.
Reconocer los signos tempranos —como el dolor, los hematomas frecuentes o la desproporción corporal— puede ser crucial para iniciar cuanto antes un tratamiento que limite el avance y preserve la calidad de vida.
¿Qué podemos esperar a futuro?
Este avance molecular representa un rayo de esperanza para miles de mujeres en todo el mundo. Aunque los ensayos clínicos aún están en fase inicial, el hecho de haber identificado una alteración concreta en los receptores inflamatorios del tejido adiposo es un paso de gigante en la medicina del lipedema.
En los próximos años podríamos asistir al desarrollo de fármacos específicos que actúen directamente sobre las células grasas afectadas, ofreciendo una alternativa real a quienes no pueden someterse a cirugía o no responden a tratamientos conservadores.
Si padeces lipedema o sospechas que puedes estar desarrollándolo, es fundamental contar con un equipo profesional que conozca bien la enfermedad y sepa cómo acompañarte.
En FisioClinics, te ofrecemos una atención integral, con profesionales especializados en lipedema que trabajan desde el diagnóstico hasta la recuperación, combinando fisioterapia, nutrición, compresión, apoyo emocional y orientación pre y postoperatoria.