¿Cómo el calor y las temperaturas extremas afectan a los síntomas del lipedema?
El lipedema es una enfermedad crónica, progresiva y de origen aún incierto, que afecta principalmente a mujeres y se caracteriza por la acumulación anormal de grasa en las extremidades, especialmente en las piernas y, en algunos casos, en los brazos. Esta grasa es dolorosa, resistente a dieta y ejercicio, y suele estar acompañada de inflamación, pesadez y problemas de movilidad.
Con la llegada del calor, muchas mujeres que conviven con lipedema notan que sus síntomas se intensifican, haciendo más difícil el día a día. En este artículo abordaremos por qué las temperaturas extremas, especialmente el calor, empeoran los síntomas del lipedema, qué dicen los expertos al respecto y cómo puedes prepararte para sobrellevar mejor las temporadas más calurosas del año.
Este contenido está basado, entre otros, en el artículo de Terra Brasil publicado recientemente: Calor piora o lipedema: verão aumenta dor e inchaço.
¿Qué sucede en el cuerpo cuando hace calor?
El calor provoca una serie de respuestas fisiológicas en el cuerpo que, aunque son naturales, pueden afectar negativamente a personas con lipedema:
1. Vasodilatación
Con las altas temperaturas, los vasos sanguíneos se dilatan para favorecer la disipación del calor corporal. Esta vasodilatación, sin embargo, también puede favorecer la acumulación de líquidos y la inflamación en las extremidades, zonas ya comprometidas en el lipedema.
2. Aumento de la retención de líquidos
El calor hace que el cuerpo retenga más líquidos, lo que puede agravar la sensación de hinchazón y pesadez característica del lipedema.
3. Reducción del uso de medias de compresión
Muchas mujeres optan por no utilizar medias de compresión durante los meses calurosos por la incomodidad térmica, lo cual disminuye el soporte que estas brindan para reducir la hinchazón y mejorar la circulación linfática.
4. Mayor fatiga y dolor
El calor puede provocar una sensación generalizada de fatiga. En personas con lipedema, esto se suma al dolor crónico y la dificultad para mantenerse activas, lo que afecta su movilidad y bienestar general.
Síntomas del lipedema que empeoran con el calor
Aunque cada persona puede experimentar el lipedema de forma distinta, hay varios síntomas que tienden a agravarse en verano o ante condiciones climáticas extremas:
- Dolor al tacto y sensación de ardor en piernas o brazos
- Hinchazón que aumenta al final del día
- Pesadez constante, especialmente en las piernas
- Mayor visibilidad de hematomas
- Fatiga muscular y disminución de la movilidad
- Sensación de calor en las extremidades
Estos síntomas pueden afectar no solo la comodidad física, sino también el estado de ánimo, la calidad del sueño y la capacidad para realizar tareas cotidianas.
Consejos prácticos para sobrellevar el calor si tienes lipedema
A continuación, te ofrecemos una serie de recomendaciones que pueden ayudarte a controlar los síntomas durante los meses más calurosos del año:
1. Mantente bien hidratada
Beber suficiente agua ayuda a mejorar el flujo linfático y reduce la retención de líquidos. Evita bebidas azucaradas o con cafeína en exceso, que pueden tener efectos contrarios.
2. Utiliza compresión adaptada al verano
Existen medias de compresión elaboradas con tejidos ligeros y transpirables, ideales para climas cálidos. Consulta con tu fisioterapeuta para elegir la adecuada.
3. Evita la exposición prolongada al sol
Protégete del sol directo, sobre todo durante las horas centrales del día. Busca lugares frescos y sombreados, y usa ropa ligera pero que cubra las zonas afectadas.
4. Haz ejercicio en agua o en ambientes climatizados
La actividad física moderada en piscina (como caminar o hacer aquagym) mejora la circulación linfática y reduce el impacto sobre las articulaciones.
5. Aumenta la frecuencia del drenaje linfático manual
Durante el verano, es recomendable realizar sesiones más frecuentes de drenaje linfático manual para ayudar a movilizar líquidos acumulados y reducir la inflamación.
6. Mantén una dieta antiinflamatoria
Prioriza alimentos ricos en antioxidantes, omega 3 y fibra. Evita gluten, lactosa, ultraprocesados y azúcares añadidos, ya que favorecen la inflamación.
7. Cuida tu bienestar emocional
El calor también afecta el estado anímico. Practica técnicas de relajación, duerme bien y busca espacios de autocuidado que mejoren tu calidad de vida.
¿Qué opinan los expertos?
Según especialistas en fisioterapia y nutrición, es clave anticiparse a los efectos del calor. Las clínicas que atienden a personas con lipedema suelen ajustar sus protocolos en verano para aumentar el drenaje, reducir la inflamación y reforzar la educación en autocuidados.
En palabras de la fisioterapeuta brasileña Caroline Pereira, entrevistada por Terra Brasil:
“El calor es uno de los mayores enemigos del lipedema. Puede causar más dolor, más cansancio, más retención. La prevención y el tratamiento deben adaptarse a las estaciones”.
¿Por qué es tan importante actuar a tiempo?
No gestionar los efectos del calor sobre el lipedema puede acelerar el avance de la enfermedad, aumentando el riesgo de desarrollar linfedema, pérdida de movilidad y limitaciones funcionales. El tratamiento temprano y personalizado marca una gran diferencia en el pronóstico.
Conclusión
El verano puede ser especialmente desafiante para quienes viven con lipedema, pero existen estrategias efectivas para mantener los síntomas bajo control. La clave está en la prevención, el autocuidado diario y el acompañamiento profesional.
En FisioClinics, contamos con fisioterapeutas especializados en el abordaje del lipedema que pueden ayudarte a crear un plan adaptado a ti, en cualquier época del año. Estamos presentes en varias ciudades de España y listos para acompañarte en tu camino hacia el bienestar.
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